Ruta por el Barranco del Infierno, la catedral del senderismo

Barranco del Infierno, la catedral del senderismo

Si en vez de visitas por castillos y monasterios lo que prefieres es estar al aire libre disfrutando del senderismo, la ruta que proponemos en esta ocasión es la del Barranco del Infierno, conocida como la Catedral del Senderismo.

Y lo es porque el experimentado senderista puede encontrar todo lo que le atrae de una buena ruta: distancia considerable, dureza por sus desniveles y belleza por la variedad de sus parajes. Una vez completada, la experiencia será inolvidable.

El punto de inicio de la ruta es Fleix, localidad que junto a Benimaurell, Campell y Fontilles, constituyen el municipio de la Vall de Laguar, al noreste de la Provincia de Alicante. Este municipio es de extraordinaria belleza y riqueza agrícola, coincidiendo en sus fértiles rincones almendros, olivos, cerezos, higueras y algarrobos.

Se recomienda hacer esta ruta en primavera, evitando el calor del verano y coincidiendo con la floración de alguno de estos árboles frutales.

Postes de indicación

Cruzando por completo el pueblo de Fleix hacia Benimaurell, al final del núcleo urbano a la derecha veremos los clásicos postes de indicación de inicio del sendero PRCV147.

Justo delante de los postes está el colegio y enfrente un parking donde dejar el coche. Aparcaremos aquí y andaremos unos doscientos metros por la derecha de la carretera hacia Benimaurell. En la carretera veremos el desvío con marcas blancas y amarillas que nos llevará inicialmente a la FontGrossa y el lavadero de Fleix. Seguiremos en sentido descendente y sin ningún tipo de duda porque la senda está perfectamente marcada por lo que son más de 6.500 escalones tallados en época morisca a lo largo de varias subidas y bajadas al Barranco del Infierno. Estos anchos escalones fueron hechos para bajar con las bestias a recoger agua del río Girona, ahora seco, y de los numerosos huecos que la montaña erosionada va dejando hacia su encuentro con el Barranco.

barranco

Cuando te asomas por primera vez al Barranco del Infierno te estremeces sólo al ver la silueta escalonada e interminable de la senda que primero baja incansable y luego sube infinita y zigzagueante hacia una zona boscosa, concretamente hasta el Pou de la Juvea, donde podremos descansar y reponernos del esfuerzo de subida en este bellísimo paraje.

Es un buen punto de avituallamiento de agua. La senda en sentido ascendente se convierte en pista, primero asfaltada y luego de tierra, y continúa hacia Juvees D´Enmig. Posteriormente nos desviaremos en sentido descendente hacia Juvees de D´Alt. No hay posibilidad de equivocación porque el cruce está señalizado junto a una solitaria casa. La pista se convierte en senda y deja a la derecha otra casa anunciada como alojamiento rural, llanea junto a unos campos de cultivo y comienza una serpenteante bajada. Pasaremos por un precioso abrevadero de piedra para animales, también utilizado por senderistas para refrescarse, hasta llegar por segunda vez al Barranco del Infierno. En este punto deberemos desviarnos hacia la derecha unos trescientosmetros hasta localizar de nuevo a la izquierda las señales de subida. Este tramo es algo complicado por su verticalidad y por que el esfuerzo acumulado comienza a pasar factura.

En la subida seguiremos encontrándonos hitos, como un antiguo pozo de agua y unos derruidos establos hasta llegar a la señalización de Juvees de D´Alt. Desde aquí iniciaremos la tercera y última bajada por el Barranco del Tuerto y la tercera y última subida sinuosa hasta la Font dels Olbis, ya en Benimaurell. Desde este punto volveremos a Fleix tranquilamente por la carretera, siempre en suave descenso.